¿Dónde Debemos Comenzar a Decir “Violencia de Género”?

violencia de género

Mucho se habla de la violencia de género, las famosas “alertas” de género y las múltiples políticas públicas de protección a la mujer contra la violencia.

¿De dónde viene el término “violencia de género”?

Nace de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer “Todo acto de violencia de género que resulte o pueda resultar en sufrimiento físico, sexual o daño psicológico o sufrimiento a la mujer, incluidas las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en público o en la vida privada”.

La teoría nos dice que dicho término se debe usar en forma indistinta para cualquier daño contra una persona basándose en su rol de género, pero en gran parte de las ocasiones, se asocia con la violencia hacia las mujeres.

“Género”, que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud se define como: “los conceptos sociales de las funciones, comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera apropiados para los hombres y las mujeres”. Es decir, el género se asocia al rol otorgado a cada uno de nosotros variando de conceptualizaciones culturales, sociales y hasta geográficas para asociarnos con ser hombre o mujer.

Si nos centramos en el tema de violencia de género orientada a la mujer, encontramos 2 formas de localizar información: datos administrativos y encuestas. Los datos administrativos los centramos en las denuncias y las órdenes de servicio médico, en el segundo factor, las encuestas, la más común es la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), que revela que en México el 43.2 por ciento de las mujeres de 15 años y más sufrió algún incidente de violencia por parte de su pareja durante su última relación. Del total de mujeres que han sufrido violencia física y/o violencia sexual por parte de su pareja o de su expareja, sólo el 17.8% de las casadas y 37.4% de las separadas denunciaron la agresión.

El dato sorprendente: no logré encontrar una encuesta que tuviera una batería de preguntas orientadas a la violencia contra los hombres. Volvemos al punto que nos dice la OMS, el término “violencia de género” se asocia enteramente con las mujeres. La percepción social nos lleva a asociar la idea de violencia de género con la que se genera del hombre a la mujer. La OMS y las propias leyes mexicanas mantienen esa misma postura (recordemos la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, promulgada en México en febrero del 2007).

Vilchez (2007) señala que hablar de la violencia de la mujer contra el hombre no es políticamente correcto y, por lo tanto, resta votos y simpatías de las mujeres; además de acarrear acusaciones de machismo o misoginia.

En México es extremadamente difícil confiar en los datos estadísticos de las organizaciones, pues cada una tiene su metodología y no coinciden en datos. e acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, (INEGI) en el 2005, menciona de un total de 137 procesos abiertos por violencia intrafamiliar en el Distrito Federal, sólo 107 han sido resueltos con sentencias, de las cuales 92 fueron en contra de hombres y 15 en contra de mujeres. Algunos otros datos estadísticos revelaron que de cada siete hombres denunciados en el 2003 como agresores, tres eran en realidad las víctimas (Del Ángel, 2003). En el mismo 2003, el Consejo General del Poder Judicial en México informó de siete varones asesinados por sus esposas. En el 2004, el Instituto Nacional de las Mujeres confirmó que 73 varones fueron atendidos por malos tratos sólo en Ciudad de México.

La violencia contra los hombres es idéntica a la sufrida por las mujeres: psicológica (malos tratos como lo son los gritos e insultos), económica (sometimiento económico), física (implica el uso de la fuerza) o sexual (abuso sexual).

Dentro de la violencia sexual quiero destacar que no solo incluye la violación sino, la burla, la humillación o el abandono afectivo hacia la sexualidad y las necesidades del otro, además de incluir la celotipia y todo tipo de acciones o manipulaciones para lograr prácticas o actos sexuales no deseados. En el aspecto económico incluye ser el jefe del hogar y que se le exija la manutención o bien, la destrucción de los bienes para el propio beneficio.

¿Por qué es tan difícil encontrar información o aceptar la violencia de género hacia los hombres? Por la perspectiva de género, tenemos a un hombre que se plantea como “fuerte y dominante”, mientras que la mujer es “débil y sumisa”. Es un paradigma que existe en la actualidad, un tema callado y poco tratado política y socialmente por lo que comento arriba: duele políticamente. La cultura nos ha llevado ha generar leyes y políticas públicas proteccionistas de las mujeres. ¿qué pasa con los jefes de familia solteros? ¿qué pasa con las humillaciones públicas de las mujeres hacia los novios? ¿qué pasa con la extorsión económica sufrida cuando el ingreso mayor lo percibe la mujer? Son temas de los que poco o no se habla.

La violencia de género es una situación de 2 partes, independientemente de ser hombre o mujer, el trato debe ser igualitario, situación que jurídicamente es inexistente en la mayoría de los casos. No existe una estadística de denuncias públicas sobre violaciones hacia los hombres en el noviazgo o estando casados. Tampoco se revelan datos sobre la violencia económica que se ejerce sobre ellos y mucho menos, la psicológica.

Te invito a reflexionar sobre el tema en forma objetiva, ¿estamos teniendo igualdad en ese aspecto?

Si te pareció interesante este artículo no dudes en COMPARTIR este mensaje de vida y COMENTARLO al final del artículo nos encantará saber que has pasado por aquí, DALE LIKE a la página de FACEBOOK. ¡Y SUSCRÍBETE!

Síguenos en Twitter haz click aquí

Y únete a la comunidad Sentido de Mujer en Facebook haz click en “Me Gusta”

¿Quieres recibir más información de tu interés? Regístrate con nosotros, con click aquí.

Compartir
Artículo anterior¿Deprimida? Intenta un Cambio de Look, Valórate y Vuelve a la Vida
Artículo siguienteComo Combatir el Insomnio, Evita las Ojeras y el Cansancio [Video]
Abogada y Maestra en Administración Pública. Como abogada, he trabajado el ámbito privado en empresas como IBM de México, asesorado a Grupo La moderna, Petit Bribón e ICONE. Dentro del sector público, como responsable jurídico del Instituto Mexiquense de la Juventud y actualmente como parte de a Unidad Administrativa del Consejo de Investigación y Evaluación de la Política Social. En el ámbito escolar, docente de la materia de Derecho de la Empresa en el Tec de Monterrey, líder de generación de la preparatoria Bilingüe en Tec Milenio y docente de las materias human being in society e inglés avanzado. Amante de la lectura y los mandalas, nadadora por convicción y cantante por hobbie. Encuéntrame en: