La miel es un alimento elaborado completamente por las abejas. Es una sustancia viscosa, espesa y pegajosa que usan estos insectos para alimentar a sus crías. La elaboran a partir del néctar de las flores mediante un proceso que se da en los estómagos de las abejas y que devuelven depositándolo en el interior de los panales.

Este proceso ha sido el mismo desde hace 65 millones de años. Se cree que fue durante la era Cenozoica cuando se vieron las primeras abejas. Hoy se produce y comercializa a escala industrial y se crean miel productos para consumo humano.

Productos elaborado a partir de la miel

Polen

Es un componente muy importante que las abejas recolectan en cada flor que visitan. Los guardan en sus panales para que sirvan de alimento a las larvas.

Una colmena logra elaborar entre 50 y 60 kilos de polen al año. Muchas personas, amantes de los productos naturales lo consumen por su valor energético.

Se han creado varias  herramientas apícolas para recolectar, procesar y guardar el  polen para su posterior comercialización y consumo.

En la puerta de la colmena hay dispositivos conocidos como trampas de polen. Tienen rejillas que las abejas deben atravesar para entrar y estas atrapan las bolas que las abejas llevan en su último par de pata

Los granos de polen tienen distintas tonalidades según su origen floral.Son sustancias de alto interés biológico y de gran riqueza nutricional.

Propóleo

Las abejas recubren las grietas y entradas de las colmenas, así como las partes móviles, con una sustancia que fabrican a partir de diversas resinas obtenidas de los árboles y  arbustos. La usan para protegerse de las enfermedades y los gérmenes.

Esta sustancia es el propóleo o própolis. Es un material pegajoso, valorado desde la antigüedad por sus características antibacterianas y antibióticas

Al igual que el polen y la miel, la composición del propóleo varía en función de las plantas que las abejas visitan para recolectarlo.

Además de resinas y bálsamos propios de cada planta, las abejas también aportan secreciones de las glándulas salivales, cera, aceites esenciales, polen (en pequeñas cantidades que se mezclan accidentalmente), diversas materias orgánicas, sustancias minerales y oligoelementos, que suelen ser de color oscuro.

Es soluble en alcohol y no en agua e históricamente se ha utilizado para hacer jarabes y ungüentos, así como para curar heridas.

La cera

A cada miembro de la colmena se le asigna una tarea concreta en función de su sexo y edad.

La cera es usada para la construcción de los panales. En ella la reina deposita sus huevos o almacena la miel y el polen para su alimentación y la de sus larvas.

Unos diez días después de la eclosión, estas abejas producen pequeñas escamas de cera en las glándulas de su abdomen.

Luego toman estas escamas con sus patas y las llevan a la boca, donde las mastican en combinación con la saliva para darles forma y ablandarlas antes de pegarlas en los lugares correspondientes para construir el panal.

Tanto los panales viejos como el corte realizado en el momento de la extracción de la miel son fuentes de cera.

Se han fabricado velas con él desde el principio de los tiempos y también se emplea en la producción de barnices, cementos, máscaras, flores y frutas artificiales, así como para impermeabilizar tejidos, papel y cartón y para pulir el cuero y la madera. También se utiliza en odontología y farmacopea.

Jalea real

Si una larva está destinada a convertirse en abeja obrera o en zángano, sólo comerá esta sustancia durante sus tres primeros días de vida. Tiene un aspecto blanquecino y una consistencia gelatinosa.

La abeja reina adulta se alimenta durante toda su vida con jalea real. También lo hacen las larvas seleccionadas para convertirse en abejas reinas.

Las abejas nodrizas, los miembros más recientes de la colonia, se encargan de producirla para las larvas y la reina.

Se compone de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales, oligoelementos y agua como concentrado alimenticio natural.