Hoy, dos días después de las elecciones he visto un ambiente de tristeza, enojo y hasta “luto” entre las personas que conozco por los resultados de la elección presidencial, he escuchado comentarios como “No entiendo como ganó si todos mis conocidos iban a votar por Xóchitl”, “las elecciones fueron un fraude porque todos mis conocidos votaron por el PAN” y debo reconocer que para mí ha sido también una gran sorpresa ver los resultados pero la diferencia de votos demuestran que el triunfo de Claudia era contundente y es momento de dejar de especular para empezar a actuar.

El domingo pasado pudimos ver un ejercicio democrático que nos dejó una gran lección: las elecciones se ganan en las urnas y los mexicanos decidieron quien quieren que los represente los próximos 6 años y hoy con unos resultados que demuestran que no conocemos a los millones de votantes restantes que emitieron su voto a favor de Claudia y que le dieron el triunfo, coronándola como la próxima presidenta de México.

Estemos o no de acuerdo, cambiar nuestra actitud hacia los resultados nos ayudará a ver el panorama diferente:

Hoy es un día histórico para nuestro país, por primera vez nos representará una mujer, así como fue histórico el momento cuando llegó a la Presidencia de la Suprema Corte una mujer, como Presidenta de la Cámara de Diputados o la de Senadores una mujer, así como el tener tantas Secretarias de estado mujeres dentro del gabinete o el cada vez más alto número de mujeres que están ocupando puestos de liderazgo en empresas o aquellas que están creando empresas que nos permiten hacer crecer la economía de nuestro país.

Para llegar a este punto hemos pasado muchas batallas que han permitido que exista un cambio en la forma de pensar y de actuar de la sociedad y hoy no debemos sentir que hemos perdido, al contrario, tener una presidenta de la República es un triunfo enorme y un gran reconocimiento las capacidades que nos pueden llevar a dirigir un país.

Hoy nuestro país se ha sumado a la lista de aquellos que tienen una jefa de estado, a aquellos que creen y confían en el trabajo y liderazgo de las mujeres, uno más de aquellos que están haciendo historia. ¿No te da emoción?

A mí sí aunque no concuerdo con el proyecto de nación de Claudia Sheinbaum,  si quiero mantener la expectativa y la confianza de que tendrá una actitud de respeto, cordialidad poniendo atención especial a los asuntos de estado que involucran la protección de los derechos de las mexicanas. Hoy quiero sumar mi voz para gritar “presidenta” con respeto y con firmeza, sabiendo que podemos exigir ser tomadas en cuenta en las políticas públicas, en las propuestas y en los programas que nos protegerán.

Si tú y yo queremos que las cosas cambien tenemos que empezar a cambiar nosotras, la democracia se juega en las urnas, este 2 de junio los mexicanos votaron por la mejor candidata para ellos y hoy todas -comulguemos o no con su proyecto para México- debemos alzar nuestra voz para que no deje de ser escuchada  por nuestra futura presidenta.

La lección de hoy es saber que debemos avanzar, que debemos continuar alzando la voz y debemos ejercer nuestro derecho al voto, porque así se construyen los proyectos de nación aunque en ocasiones no comulguemos con los mimos, seguimos siendo parte de este país llamado México.

Diana Calderón Sánchez

Diana Calderón Sánchez

Mamá, abogada, mentora de negocios, fundadora de Empoderarte Mujer Mx, Bazar Empoderarte Mx y Hoja Verde papelería, Host de Charlas entre Mujeres.
Escritora por pasión, colaboradora asidua de causas sociales, trabajando con emprendedoras en el desarrollo y profesionalización de sus negocios.
Creciendo en tribu, siempre buscando como aportar valor a las personas que me rodean.
Mamá de 2 + 3 perritas