Cuenta tu Historia y Ayuda a Otras Mujeres a Reflexionar y Sanar

mujeres

En México, actualmente 2 de cada 3 mujeres hemos sufrido algún tipo de violencia ya sea en el hogar, en la escuela, en el centro laboral o simplemente al transitar por las calles, lo que nos deja ver que aún es un problema urgente que atender.

Sabemos que existen varias organizaciones e Instituciones públicas que han hecho grandes esfuerzos por erradicar la violencia de género en nuestro país, por lo que, como organización de la sociedad civil en alianza con la Revista Sentido de Mujer y otras instituciones, empresas y mujeres líderes en la sociedad se han unido para abrir la convocatoria “Mujeres contemos nuestra historia, ayudemos a otras a sanar” con la que se busca lograr recopilar 100 testimonios de mujeres de todas las edades sobre casos de violencia que hayan vivido a lo largo de su vida por el simple hecho de ser mujeres con la finalidad de publicarlos y poder compartirlos con otras mujeres que puedan sentirse identificadas con las historias que lean motivándolas a buscar ayuda para cambiar su situación e unirse en una sola voz para luchar contra la violencia.

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La convocatoria está abierta para todas las mujeres que nos leen, será una recopilación de historias y anécdotas de lo que vivieron y cómo pudieron salir de ello para inspirar a otras mujeres a darse cuenta se puede vivir una vida con respeto .

Las bases generales de la convocatoria son las siguientes:

  • Pueden participar todas las mujeres que nos leen de los 15 a 99 años.
  • Deberán contar su historia al final de este artículo con sus propias palabras, sobre situaciones de violencia que hayan vivido a lo largo de su vida por simplemente ser mujer ya sea en casa, en el trabajo, en la escuela, en el matrimonio, etc.
  • Pueden escribir su historia y como salieron adelante o pueden contar una historia actual y pedir la opinión de otras mujeres.

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La finalidad de esta convocatoria es que las mujeres seamos solidarias con otras mujeres en situación de maltrato, abuso y violencia de género y que visualicemos que es un problema social que debemos enfrentar con conocimiento y decisión.

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1 COMENTARIO

  1. Hola, soy Gaby.
    Cuando trabajaba tuve varias situaciones de acoso que afortunadamente no llegaron a violencia. Sin embargo, siendo mujer en un ambiente laboral con más del 50% de empleados masculinos, es difícil manejar el acoso, más no imposible.
    Adentrarme en detalles no vale la pena. Lo que sí puedo dejarles de mi experiencia es mi actitud para salir adelante de tales circunstancias.
    En lo laboral:
    1. Antes que nada, seguridad en una misma. Si una sabe exactamente cómo trabaja y cómo lo hace y además tenemos la certeza de que está bien, nunca hay que permitir que nos derrumben el proyecto o trabajo solo porque el jefe o un compañero no están de acuerdo. Podemos ser flexibles y escuchar propuestas, pero si estamos completamente seguras que la solución que tenemos es correcta, no hay que dejarla y debe,ser defenderla con buenos argumentos.
    2. Siempre salen con frases ridículas para ganar nuestra confianza como “qué linda te ves enojada”, o “eres muy inteligente”. Ante tales actitudes, lo mejor es contestar de forma diplomática y con cierto sarcasmo. Por ejemplo: “qué linda te ves enojada” pueden contestar “no he pedido tu opinión”. O “eres muy inteligente”, “dime algo que no sepa”. Son respuestas cortantes pero no ofensivas y dejan desarmados a los hombres. Lo más importante es estar serenas y pensar bien la respuesta.
    3. Siempre guardar toda la evidencia de nuestro trabajo: cheques pagados, órdenes de compra, correos de proveedores, memos con copia a director, jefe, gerente, etc. Toda esta evidencia será su respaldo por si algún compañero o cliente quiere ponerse pesado. Ante tales evidencias, dejan desarmados a cualquiera.
    4. Nunca falta que te llame algún gerente o jefe por algún motivo y empiecen a platicar tonterías de sus hazañas machistas. Lo mejor es cortarlos de tajo: “para esto me llamaste?”, o “no me interesa tu experiencia. Necesitas algo o ya puedo retirarme?” Este tipo de respuestas los deja muy desconcertados.
    5. Un consejo que me dio un muy buen compañero de trabajo fue: recuerda que no vas a hacer amigos, vas a trabajar. Así que ante cualquier tipo de abuso o acoso, lo primero es poner en claro “somos compañeros, no amigos”, o “es mi trabajo y debes respetarlo”.
    6. Ante la disyuntiva del primer punto, porque siempre es mejor llevarse bien con los compañeros de trabajo, hay que anteponer nuestro sentido común. Si estamos en un aprieto y alguien nos puede ayudar, es mejor pedirle un favor con toda la verdad que tratar de mentir y salir avante. Igual al contrario: si alguien pide ayuda, lo mejor es poner en claro que sea sincero para poder ayudarlo. Así se evitan malos entendidos.
    7. Es difícil convencer a quienes tienen que responder ante un jefe machista o superior. Un ejemplo es el acoso de un jefe y acusarlo ante Recursos Humanos. Si el responsable del área no puede o no quiere responder por el acoso, una debe siempre mantenerse firme y no ceder. Si se cede, se le está dando permiso al abusivo a seguir molestando y con más fuerza. Acusar puede implicar perder el empleo, que en algunas ocasiones es muy difícil convencernos de que es lo correcto. Ya depende del sentido común de cada una.

    Ante situaciones de pareja, es más fácil convencernos de que no merecemos el maltrato.
    1. Si la pareja te obliga a vestirte de cierta forma, a no escuchar o bailar cierta música, a no realizarte laboralmente, no te merece. No te acepta como ser independiente y nunca va a tratarte como igual. No vale la pena. Déjalo.
    2. Si te ofende con groserías o actitudes agresivas, déjalo. No te conviene como pareja y seguirá haciéndolo aunque te pida perdón.
    3. Fíjate en sus actitudes con otras personas. Si maltrata a alguien por ser homosexual, anciano, hombre, mujer, aunque contigo no lo haga, déjalo. No vale la pena. Ese maltrato lo va a extender hacia ti tarde o temprano.
    4. Si es muy galante en la etapa de cortejo y una vez que son formales se le olvida todo lo anterior, cuidado. Es muy probable que poco a poco empiece a vejarte. Hay que estar muy atentas, al primer indicio de violencia, déjalo.
    5. Si bebe mucho alcohol y en estado ebrio es agresivo, lo más seguro es que estando sobrio también lo sea. Hay que tener mucho cuidado y observar todas las actitudes. Si hay alguna que no te guste, déjalo.
    6. Todas tenemos miedo a que la pareja nos abandone o que no encontremos a alguien que nos ame de verdad y por eso preferimos una pareja violenta a estar solas. No tengan miedo. Siempre habrá alguien que sepa aceptarnos, valorarnos y respetarnos.
    Puedo exponer más cosas, pero me llevaría mucho tiempo.
    Suerte.

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